Personajes | Gerard Petit (55)

“Hoy la Argentina es un destino fashion”

Dirige Aire France en el Cono Sur, es sociólogo y se especializó en historia antigua, religiones comparadas y lenguas orientales.

Por Liliana Morelli

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Sólo toma té verde de la región de Darjeeling, medita y hace yoga regularmente pero ya no practica equitación clásica, a la que fue aficionado durante 17 años. Como buen sagitariano, salió a explorar el mundo desde muy joven y convirtió el frenesí de viajar y la aventura del conocimiento en parte de su trabajo. “Mi objetivo nunca fue vivir tranquilo”, sostiene Gerard Petit, desde el 2005 Director Regional de Air France para el Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia). Ceremonioso, con el instinto afilado de un ejecutivo y el “savoir faire” de un cosmopolita, viste muy clásico y la única concesión es un reloj deportivo, regalo de su colega de Aeroflot cuando Moscú era su destino laboral.

En su oficina del Microcentro, un piso 23 con una vista privilegiada del puerto -y, desde el ángulo opuesto, hasta las inmediaciones del Tigre-, se apilan algunas reliquias significativas: los libros contables de sueldos de L’Aéropostale, la compañía de correo aéreo que en 1929 conectó América del Sur con Francia. Una página dorada en la expansión de la aviación, que escribieron pioneros del calibre de Jean Mermoz y Antoine de Saint Exupéry.

Noticias: ¿Usted hubiera subido a esos avioncitos de L’Aéropostale, que parecían de papel?

Gerard Petit: Hoy haríamos la misma pregunta a los que suben a una nave espacial. Para la época era como subirse a los primeros autos, no se conocía cómo iba a reaccionar el aeroplano, pero esos pilotos dieron lo máximo de sí y cumplieron un sueño.

Noticias: Eran soñadores, no sólo gente osada.

Petit: Eso es, en los diarios de la época figuraban como “los locos del aire”. Los locos, los artistas, los visionarios, con su personalidad y su entrega generan progreso, posibilitan que la civilización avance.

Noticias: En 1929, L’Aéropostale abrió una filial en la Argentina, ¿llegar al Sur del mundo era un destino para valientes?

Petit: Nadie pensaba que la ruta aeropostal era posible, con los vientos cruzados de la cordillera de los Andes y el tipo de avión que usaban, que no permitía ir a más de 4.000 metros de altura. Había que cruzar el océano de noche, hoy es fácil con las computadoras que dan las coordenadas, pero en ese entonces volaban solamente con ingenio y coraje. Así fue como la técnica dio un nuevo paso. Y así fue que los argentinos iniciaron su aviación comercial.

Noticias: ¿El correo aéreo hacía la ruta Toulouse-Buenos Aires por aire o un tramo en barco?

Petit: Entre África y Brasil iban en un barco rápido, de porte no muy grande. La competencia se planteaba en términos de cómo ganar tiempo para el correo al sur de América, porque cuando llegaban a Brasil aún debían ir a Uruguay, Buenos Aires, Mendoza y Santiago de Chile. Un día, Mermoz, en su apartamento porteño en la Galería Güemes, decidió que era posible volar de noche entre Brasil y Buenos Aires, y fue un suceso. Después, todo fue posible.

Noticias: Antoine de Saint Exupéry, piloto y director de Aeroposta Argentina, era un enamorado de Tierra del Fuego.

Petit: Hablaba maravillas del sur argentino en París. Fue un piloto fantástico y, al mismo tiempo, un escritor, un filósofo. Una noche, después de estar en la Alianza Francesa con su mujer, Consuelo, fue a cenar a la casona de Victoria Ocampo y se enamoró de ella. Era 1936, un momento mágico entre Francia y la Argentina, había un intercambio activo entre ambas “inteligentzias”. Cuando voy con mi familia al Museo de Bellas Artes porteño vemos obras de Manet, Monet, Rodin... la Argentina estaba entre las primeras potencias del mundo.

Monsieur Petit nunca fantaseó con ser piloto: lo suyo es comandar gente, aviones y números desde la tierra. Graduado en Ciencias Económicas y en Sociología en la Universidad de Lille –de donde es oriundo–, se especializó en historia antigua, religiones comparadas y lenguas orientales. A los 30 años, ingresó a Air France como responsable de ventas.

Noticias: ¿Es un intelectual camuflado de ejecutivo?

Petit: La pregunta es: ¿qué es un intelectual? El Dalai Lama vivió toda la vida en el mismo pueblo al norte de la India, y es la demostración de qué es un intelectual, porque investiga las cosas más importantes de la vida. ¿Qué es el management? En primer lugar, se trata del respeto por los otros, la posibilidad de intercambiar y escucharlos. Y el respeto es más fácil cuando se tiene una experiencia de vida, se conocen otros países y otras culturas. Con estas reglas, la vida es más rica y el management es fácil.

Noticias: ¿Lo es?

Petit: Sí. Si se comparte la visión de la empresa con el personal, se explican las prioridades y se establece una confianza, es un management natural. Air France está en el país hace ochenta años, eso le da una ligitimidad histórica, pero tenemos una visión dinámica del negocio y somos el primer grupo en la aviación comercial en cuanto a resultados.

Noticias: En su vida, ¿el hilo conductor fue la búsqueda de conocimiento?

Petit: Sí, a los 18 años empecé a viajar, fui a Estambul para estudiar los “kilims” de la región y un año después hice una tesis para interpretar los “kilim” de fines del siglo XIX en Turquía e Irán. Estuve en el norte de Afganistán, en una ciudad con gran riqueza arqueológica. La universidad, para mí, es algo part-time, me interesa la experiencia práctica.

Noticias: ¿Por qué eligió sociología?

Petit: Es importante comprender no sólo al individuo, sino al grupo, ver cómo funciona la dinámica de una ciudad, un país; no es posible comprenderlo sólo con la política. Con la sociología es más fácil captar una realidad, acercarse a ella, aunque se trate de diez países distintos.

Noticias: Antes de ingresar a Air France, se fue a la India. ¿Qué fue a buscar?

Petit: Fui a estudiar sánscrito, a conocer el budismo, el taoísmo y el tantrismo. Hay 363 dialectos en la India, pero con el sánscrito, la madre de todos los idiomas europeos, era posible comprenderlos, así como al ruso y al latín.

Noticias: Como ejecutivo: ¿delega o prefiere tener el control?

Petit: Es tarea del responsable delegar, crear confianza y dar soporte, con el respeto como filosofía. En mi posición, no es posible tener la especificidad de un técnico, un experto en comunicación o en marketing, hay que delegar y reunir todas las partes. No es una familia, estamos acá para lograr los objetivos y el éxito y, más importante aún, para delinear el futuro.

Noticias: ¿Se puede mostrar alguna debilidad en ese cargo? Decir, por ejemplo: “No lo sé”.

Petit: En esta empresa trabajamos más de 120.000 personas en el mundo, con 60 millones de clientes, y las decisiones importantes se gestan con relación a la casa matriz. Con mi grado de responsabilidad no es posible una falla, cuando no conozco un tema lo consulto inmediatamente con el experto en París o el de KLM en Ámsterdam. Hace cuarenta años, en Ararat, al este de Turquía, donde encontraron el arca de Noé, mi profesor de sánscrito dijo: “Cuando una persona dice que lo conoce todo, no es posible confiar en él”. Para los budistas, “todo está en la nada”.

Noticias: En Lille nació el general De Gaulle. ¿Qué particularidad tiene esa región del norte de Francia?

Petit: Es una región industrial importante para el país por el carbón, y desde el siglo XIX por las fábricas textiles. Viajan mucho a la Argentina y a Australia para comprar la lana.

Noticias: ¿De qué familia proviene?

Petit: Mi padre era juez del Tribunal de Casación, un hombre derecho (ríe), y mi madre, ama de casa. El 24 de diciembre, cuando vamos a la iglesia somos 42 personas, y con la familia de mi mujer, 56. Es la tradición desde hace 32 años, dos familias muy cerca, la vida es mejor así.

Noticias: ¿Su padre le transmitió ese estilo cortés, de caballero?

Petit: Sí, y devino de mi propia experiencia. Por ocupar un cargo no es necesario ser arrogante... ¡la vida es simple! Mi hijo es exactamente igual.

Noticias: Fue dos años director de Aire France para Irlanda, ¿qué fue lo mejor de vivir en Dublín?

Petit: Primero, la fuerza de ese país. Porque es un lugar difícil, con una inmigración importante y la violencia del paisaje, como el del sur argentino. La energía de Irlanda es fantástica.

De Irlanda, saltó al sudeste asiático con el cargo de director general. Y ocupó el mismo puesto desde Nueva Delhi para India, Nepal, Sri Lanka y Bangladesh. Alguna vez, su profesor de sánscrito dijo: “Jamás se llega a comprender la India”, y Petit extiende el concepto a cualquier país de este ancho mundo: “No es posible comprender una civilización de más de 3.000 años, con una experiencia de dos o tres. La gente, cuando viaja, dice: “Je fait” (hice) América, hice la Argentina, para mí no es posible. Por ejemplo, es difícil comprender el espíritu del tango, uno puede compartir el movimiento, la expresión y la emoción del cuerpo, son acercamientos”. En un mueble lateral, exhibe un diploma que le otorgó Aeroflot, y cuya inscripción lo enorgullece: “A Gerard Petit, por la cooperación internacional y las relaciones amistosas”.

Noticias: Desde el 2001 hasta el 2005 cumplió funciones en Moscú: ¿le tocó la post-Perestroika, con mafias y nuevos ricos?

Petit: Es lo mismo que con otros países: se puede compartir la experiencia. Cuando el intercambio se establece, todo es posible. Hay fantásticas personas en Moscú, en San Petersburgo, en Vladivostok... Por ese entonces, salían de un régimen férreo de setenta años, pero el arte, la música y el ballet fueron y son de primer nivel, un ejemplo es mi amigo (el violonchelista Mstislav) Rostropovich.

Noticias: ¿Cómo se hilvanó esa amistad?

Petit: Porque él viajaba solamente con Air France. En San Petersburgo, trabajamos en una fundación para jóvenes de la calle, él dio varios conciertos. Era una persona fantástica.

Noticias: Habrá cosechado muchos amigos famosísimos...

Petit: Cada día, vienen a la Argentina los top entre los top, pero no hablo de eso durante mis horas de trabajo, disculpe (sonrisa encantadora, y se mantiene en sus trece).

Noticias: ¿Cuál fue el peor trago: debió remontar reestructuraciones laborales, un accidente aéreo?

Petit: Cuando jugamos al ajedrez, es necesario preparar los movimientos, tomarse el tiempo. Cuando cambiamos la organización en un determinado país, es más fácil si se comparte la visión con todo el grupo. Para este tipo de crisis, nos entrenamos en París.

Noticias: ¿Argentina es como la India, que jamás se la llega a comprender?

Petit: Es más fácil, más cercana, porque su raíz es Europa. Hay varias Argentinas: Buenos Aires con su arquitectura, su ritmo rápido, es diferente de Mendoza, Salta o el Sur. Es una ciudad joven, mágica, con dinamismo y energía. Es como estar en Europa, en pocas cuadras se puede pasar de Madrid a Paris, a Roma, los cafés son un ejemplo de esas tradiciones europeas que aquí siguen vivas. Pero el resto del país también tiene su historia, sus tradiciones, tampoco París es igual a La Provence o la Bretaña. Y el Sur es el sueño de todos, en Francia es difícil imaginar la dimensión de este país, la violencia del paisaje.

Noticias: Por primera vez desde que operan en la Argentina, incrementaron un 40% la venta en clase business, ¿es por el cambio favorable?

Petit: Argentina es hoy un destino fashion, top, es una opinión en todo el mundo. No sólo influye el cambio, con el Sofitel, el Hyatt, el Faena Hotel encuentran un estándar internacional. Hay que sumar la amabilidad, la calidad de vida, restaurantes de primer nivel y la alta calidad del vino que se puede beber aquí. Buenos Aires tiene una vida cultural intensa, es fácil acceder al arte en el Centro Cultural Recoleta, en el Malba, hay galerías de arte y antigüedades fantásticas, librerías abiertas hasta la madrugada... todo es atractivo. Los turistas se dan cuenta de la diversidad de paisajes, de ese mix entre la urbe y el campo, la Argentina que está de moda no se reduce al tango: el país en su conjunto es un destino mágico, es el país del turismo del futuro.

Noticias: En primera clase incorporaron ocho asientos, a 9.000 dólares el tramo París-Buenos Aires, ¿qué porcentaje de esos pasajeros son argentinos?

Petit: El 30% son argentinos. El vuelo tarda 13 horas y 35 minutos, y es posible dormir, un verdadero lujo.

Noticias: ¿La infraestructura acompaña el crecimiento del país o faltan conexiones al Interior, vuelos al tan promocionado Sur?

Petit: La decisión de madame Kirchner de impulsar el tren bala es la primera etapa, la de buscar una solución para el conflicto con Aerolíneas es otro paso. No es la misma problemática que en Francia, con distancias pequeñas: hasta el Sur son 3.300 kilómetros. Darle prioridad al turismo y a la organización del rally París-Dakar en la Argentina y en Chile para el 2009 es muy bueno para la visibilidad del país.

Noticias: ¿Su familia lo acompaña alegremente o bajo protesta en sus arraigos y desarraigos constantes?

Petit: Ah, no, no, mi mujer, que es asistente dental, y mis dos hijos que están estudiando en la Universidad de Lille, me acompañan de buena gana. El varón estudia Comercio Internacional, y mi hija, Lengua española, y hace su pasantía en Buenos Aires.

Tiene muy claro Gerard Petit que dejar de viajar “equivaldría a empezar a apagarme”, pero ha tomado precauciones: cuando se retire, trabajará en un centro de arte con su amigo Alexandre Jardi, famoso intelectual que en Francia ayuda a jóvenes en situaciones difíciles. “Me gustaría tener una responsabilidad en su organización”, afirma.

Noticias: ¿Algún principio de la sabiduría oriental lo acompaña en lo cotidiano?

Petit: Cuando uno cuenta con la suerte de encontrarse con gente que no tiene nada a nivel material, pero son muy ricos intelectualmente, debe preguntarse cada día qué es lo verdaderamente importante. Y no es la marca del auto o el tamaño de su casa, lo importante es la vida y la relación con los otros.

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