Personajes | Adrián Goizueta (52)

“Con el canto se puede despertar conciencias”

Hijo de Oscar Casco, vive en Costa Rica y se destaca por reunir el tango, el jazz, el folklore y lo sinfónico. Éxito y “ticos”.

Por Cecilia Escola

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Hace 30 años este porteño se radicó en San José de Costa Rica. Y eligió bien su destino. Hoy, músico, compositor y cantante reconocido, a Adrián Goizueta se lo considera un personaje clave en la renovación de la música latinoamericana: reunió el tango, el jazz, el folklore y lo sinfónico. Durante años actuó con su Grupo Experimental en Centroamérica, Europa y Estados Unidos, y grabaron más de 40 discos, entre propios y colectivos. Y en su “Dúos del alma” participaron Luis Eduardo Aute, Jairo, Luis Salinas, Víctor Heredia, entre otros. Más tarde formó un quinteto “pluricultural”, se dio el gusto con un disco de tango “jazzeado”, y recientemente volvió a sus canciones intimistas en el CD “Soy”.

Hombre inquieto, también fue profesor en la Universidad Nacional de Costa Rica, productor de programas culturales en radio y televisión, y tiene dos programas radiales. “Cuando empecé, hace veintipico de años, pensé que no iba a poder, pero cuando se abrió el micrófono sentí como si toda la vida hubiese estado allí. Debe haber sido el germen de Oscar Casco. Ahora no vivo sin ella”, reconoce. Cabe aclarar que Oscar Gozueta es hijo del actor y locutor ícono del radioteatro en los años ’40 y ’50, que popularizó aquella famosa frase “Mamarrachito mío”. Y estuvo en Buenos Aires para grabar la música que compuso para la película “El compromiso”, una coproducción argentino-costarricense, y dar un par de shows en la librería Clásica y Moderna.

Noticias: ¿Por qué eligió Costa Rica?

Adrián Goizueta: Era un tiempo difícil de la Argentina, yo quería encontrar un lugar de paz y con mejores posibilidades. Dí vuelta un mapamundi, primero salió la India y dije no, y la segunda vez salió Costa Rica. Descubrí que no tenía ejército, que dedicaba a la cultura el 20 o 30% de su presupuesto, y dije: “Este es mi país”. Me fui con mi primera mujer.

Noticias: ¿Y cómo fue la experiencia?

Goizueta: Fue difícil desprenderse de la Argentina, la familia, los amigos. Pensaba estar un tiempo y regresar, pero me fui adaptando y me quedé. Desde Buenos Aires había enviado algunas cartas, entre ellas al director de un conservatorio, quién me aceptó y empecé a enseñar inmediatamente. Después hice la licenciatura para poder dar clases en la carrera de música de la Universidad Nacional de Costa Rica. Enseñé por más de 28 años, casi todos los músicos que están hoy en actividad fueron alumnos míos.

Noticias: Paralelamente desarrolló su carrera como músico.

Goizueta: En realidad fue una continuación, porque había estudiado música desde los 8 años, incluido armonía y composición con Sebastián Piana, y había tenido mi grupo de rock. En Costa Rica hice de todo: arreglos, música para teatro, danza, y cine, trabajé para orquestas sinfónicas y filarmónicas; y formé el Grupo Experimental, donde mezclé lo académico con lo popular.

Noticias: ¿Cómo es la vida allá?

Goizueta: Es más difícil hacer amigos, esa forma argentina de abrirse con el cariño incondicional es difícil de encontrar. Pero es un país donde se puede saludar al presidente de la república en la calle, o presentarle un proyecto al ministro de cultura con casi llamarlo por teléfono. Ni hablar de la naturaleza y el clima maravillosos. Y la actividad cultural, que es mucha. En otros países a los “ticos” (costarricenses) les dicen “los argentinos de Centroamérica”.

Noticias: ¿Por lo insoportables?

Goizueta: (ríe a carcajadas). Más o menos, y además porque hablan de vos. Aunque también usan el usted, no con distancia: las parejas se tratan mucho de usted, con cariño.

Noticias: ¿Y qué costumbres adoptó?

Goizueta: Casi todas, desde tomar ron hasta desayunar con huevos y arroz con frijoles. Desde el principio traté de integrarme, luego de mi separación estuve en pareja con una costarricense, y ahora estoy con otra. Tengo cinco hijos de 23 a 3 años, tenía un sexto, el mayor, que falleció en un accidente.

Noticias: ¿Y cómo ve nuestro país desde afuera?

Goizueta: Percibo que se está recuperando la confianza, que ha vuelto a creer en sí mismo, y lo veo mucho mejor que en la época del corralito. Veo que la gente se expresa y se moviliza en las calles, y eso es sano.

Noticias: En sus canciones habla de amor y de cuestiones sociales, y en todas hay una toma de posición.

Goizueta: Alguna vez creí que con una canción se podía hacer una revolución, luego me di cuenta de que no, pero es interesante la posibilidad de despertar cierta conciencia. Participé en todos los movimientos, y hasta tuve problemas por mis canciones.

Noticias: ¿Qué recuerdos tiene de su padre? ¿Cómo fue la relación entre ustedes?

Goizueta: Los mejores, y la relación fue buenísima. Vivíamos en un ambiente de arte, papá y mi hermana recitaban y mamá cantaba. De mamá aprendí a amar el canto y la música, me tomaba las lecciones, y me pedía que la acompañara con la guitarra mientras cantaba un tango. Con los años le propuse que cantara conmigo en mi disco “Dúos del alma”, hicimos un tango mío, y fue una experiencia increíble. Invité a papá a Costa Rica, e hicimos un espectáculo muy lindo, él recitando y yo con mi Grupo Experimental, y cantamos juntos.

Noticias: ¿Y cuál es la mejor herencia que le dejó su papá?

Goizueta: Cuando estaba en la cúspide de su fama, él decía: “Yo no creo nada de esto, no pienso que sea real, y no me importa”. El aprendizaje más grande que recibí fue ver a un artista que tenía todo, no marearse ni creérsela. Y eso es como un lema: el día que te creés algo, te jodiste. Pese a que pasó tanto tiempo la gente lo sigue recordando con un gran amor, como un tipo bueno. Estoy orgulloso de ser el hijo de Oscar Casco.