Personajes | Ricky Martin (39)

“La paternidad ayudó a asumirme”

Vendió 60 millones de discos, pero dice que se sintió realizado al revelar que es gay. Miedos, sexo con mujeres y madre de alquiler.

Por Bruno Meier (desde Miami)

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Ex integrante de Menudo, banda juvenil de los años 80, el puertorriqueño Ricky Martin consiguió superar la maldición que recae sobre los artistas más jóvenes y se reinventó en una exitosa carrera solista, que lo llevó con tranquilidad de la adolescencia a la vida adulta. A los 39 años, ya vendió más de 60 millones de discos en el mundo entero. Pero el cantante de hits como “María” y “Livin´ la Vida Loca” cuenta que ni de esa forma se sentía realizado. “No aguantaba más esconder quién era”, dice.

En marzo del año pasado publicó en su sitio web una carta en la cual informaba a sus fans que era gay. De esta forma, acabó con muchos años de especulación y rumores sobre su sexualidad y puso fin a la crisis personal que, en cierto momento, le sacó ganas “de todo”. A la espera del lanzamiento de “Música+Alma+Sexo”, su primer disco luego de cinco años –intervalo dedicado a la concepción y crianza de los gemelos Matteo y Valentino, de 2 años, gestados en un vientre alquilado–, Ricky recibe en un hotel de Miami Beach para hablar sin rodeos sobre su carrera y su vida privada.

Periodista: ¿Por qué decidió hablar públicamente sobre su sexualidad?

Ricky Martin: No aguantaba más esconder y fingir ser quien no era. Soy una buena persona e intento hacer el bien al prójimo, pero algo me faltaba. Lo que me ayudó fue la paternidad. Un día miré a mis hijos a los ojos y pensé: “Si quiero que ellos sean felices, tengo que vivir con transparencia”. Ese mismo día coloqué en mi sitio web una carta revelando que soy gay. Si no hubiera hecho eso, ¿podría decir quién soy en mi casa? ¿O quizás pediría a mis hijos que mintieran en la escuela para que me respetaran? Nunca. Es más, quiero que les digan a sus amigos: “Mi padre es gay y es una buena persona”. Quiero que estén orgullosos por ser parte de una familia moderna.

Periodista: ¿No tuvo miedo de perder parte de su público?

Martin: Sí, pasó por mi cabeza. ¿El público me va a dejar, por un preconcepto? ¿Los fans se sentirán engañados por todo el tiempo que dejé que pensaran que era heterosexual? Pero necesitaba ser feliz. Necesitaba sentirme completo, con el corazón lleno. Y las personas están respondiendo positivamente. Ya escuché algunas diciendo que no van a escuchar más mi música. Pero también veo más gente diciendo “hoy amo a Ricky Martin”. Durante años sentí miedo, pero sólo existía en mi cabeza.

Periodista: ¿A qué miedos se somete un artista obligado a mantener en secreto su sexualidad?

Martin: Era horrible. Vivía en un mundo glamoroso, con muchos viajes, suites de lujo y aviones particulares. En el escenario me sentía fuerte. Pero cuando terminaba el show, corría a aislarme y desligarme de todo. La mayoría no imagina que sea posible estar con millones de personas y, aún así, sentirse solo. Sabía que algo no estaba bien en mí, pero tenía la esperanza de que en algún momento esa sensación desaparecería. No fue así. Cuando se terminó la locura de “Livin´ La Vida Loca”, sentía cansancio y tristeza. No tenía ganas de nada. Sólo quería quedarme en casa.

Periodista: En su libro de memorias, “Yo”, resume con la interjección “Argh…” la experiencia de tener relaciones sexuales por primera vez con una mujer.

Martin: La culpa, obviamente, no la tuvo ella. Toda la situación era incómoda, e incluso fue graciosa. La decisión de tener sexo fue resultado de la presión de mis amigos, y estoy seguro de que no soy el único hombre en la Tierra, sea gay o heterosexual, que pasó por una situación similar. Como se ve, no siempre la primera vez es especial…

Periodista: ¿Tuvo otras relaciones con mujeres?

Martin: Ya me enamoré de varias mujeres. Era atracción sexual. Muchos me decían: “Ricky, estás queriendo justificarte”. No lo sé. Pero sí sé que conocí mujeres con las que tuve una conexión sorprendente y que me hicieron descubrir la sensación que puede compartir un hombre y una mujer durante el sexo. Además, durante mucho tiempo pensé que era bisexual. Pero cuando me senté frente a la computadora para escribir mis memorias, me pregunté: “¿Vas a mentir? ¿Por qué no te abres y eres honesto con tus hijos?” La conclusión fue: “Soy gay. Soy homosexual”. Sé muy bien cuando una mujer es linda. Soy capaz de hacer comentarios sobre lindas piernas o incluso decirle a una mujer que es hermosa. Pero al final del día quiero estar con un hombre.

Periodista: ¿Cuándo supo que era homosexual?

Martin: Creo que la persona siempre lo sabe. Existe algo que se llama atracción, algo diferente que se siente desde muy pequeño, pero que no sabes cómo definirlo. Son cosas que los adultos reprimen. Dicen “eso no está bien”. Cuando uno es niño y los padres lo llevan a uno al parque, alguien dice: “¡Mira qué linda esa niña! ¡Qué dulzura! ¿Te gusta?”. Nos obligan a sentir atracción por el sexo opuesto y eso provoca una confusión enorme cuando se siente algo diferente. Toda esa presión es para que seamos como los otros, es más fácil. Hoy siento que los otros son diferentes, no yo.

Periodista: En la carta divulgada en su página web, dice que la homosexualidad es un don. ¿Qué quiere decir con eso?

Martin: Dije eso por la necesidad de vivir con dignidad, respeto y autoestima. Quería que el mundo entendiera que amar de la forma que yo amo no es revolucionario, es natural. No quiero agredir a nadie por amar como amo. Mi naturaleza me hace así.

Periodista: ¿La naturaleza?

Martin: Claro. Todo gay nace gay. La vida social a veces se opone a esa naturaleza, y ahí comienza el conflicto. Recuerdo cuando les conté a mis padres sobre mi sexualidad, hace muchos años atrás. Me abrazaron y me dijeron: “Sólo queremos que seas feliz”. Mi madre lloró. Luego les dije: “Esto no es una elección, no fue una decisión que tomé. Nací así”. Hace unos días, leí una historia de una madre que tiene dos hijos: uno es gay y el otro un criminal que mató a tres personas. Esa madre va a visitar a la cárcel al criminal todos los domingos, porque ama a su hijo y no le importa que sea un asesino. Con el otro hijo, que es gay, no quiere ni hablar. ¡Es una locura! Esta es una historia norteamericana, pero este tipo de discriminación y de ignorancia sucede en todo el mundo.

Periodista: La persona tiene que aceptarse como es, antes de que los demás lo acepten, ¿no es cierto?

Martin: La persona tiene que pasar por un proceso espiritual para que pueda aceptarse. Cuando no está lista, no sirve, nadie la puede forzar. Por eso, hay personas que salen del placard a los 18, otros a los 30 y otros se mueren sin asumir su homosexualidad. Pero ser discriminado por su naturaleza es terrible.

Periodista: El eclecticismo de las parejas en el videoclip de su nueva canción, “The best thing about me is you”, se considera una campaña contra la intolerancia. ¿Esto es así?

Martin: Muchos dicen que parece un comercial de Benetton. No me importa. La campaña de Benetton se hizo en los '80, y treinta años después aún convivimos con la discriminación. El videoclip es un llamado a la igualdad, pero no sólo para los homosexuales. Es para que se acepten todas las formas en que se manifiesta el amor.

Periodista: Sus hijos gemelos de 2 años fueron gestados por inseminación artificial. ¿Cómo es ser padre sin la figura de una madre cerca?

Martin: Todo el mundo cambia después de tener hijos. Todo es diferente ahora. Todas las decisiones tienen que ver con ellos. La forma como manejo mi auto es diferente: soy mucho más precavido. Antes era más loco. Ahora pienso: “Tengo dos hijos que cuidar”. Antes me iba a dormir a las 5 de la mañana. Hoy, me levanto a las 7 y media, porque comienza el “lío” con los dos terremotos en mi casa. No paso dos noches lejos de ellos. Todo es lindo con ellos.

Periodista: Claro, pero, ¿y la madre?

Martin: Existe mucho preconcepto en relación con las “madres de alquiler”. Pero se trata de una alternativa excelente, gracias a los avances de la medicina. Busqué una agencia especializada aquí en los Estados Unidos y comencé a analizar a las donantes de óvulos, con orientación de mis abogados. Miré sesenta perfiles de mujeres en internet y no sentía conexión con ninguna. Llamé a mis abogados y les conté del problema. Me pidieron que espere seis días por un nuevo perfil. Dije: “¿Seis días? Está loco, para mí eso es una vida”. Cuando se atraviesa este proceso, la ansiedad es enorme, y un día parece una vida. Finalmente, vinieron con un nuevo perfil. Y dije: “Listo, encontré a la madre de mis hijos”.

Periodista: ¿La belleza física de la madre de alquiler fue un factor preponderante en la elección?

Martin: Claro que sí. ¿Quién va a decir que la belleza no tiene importancia? Yo quería hijos bonitos y, entonces, elegí una madre linda. Además de bonita, ella es espiritual, inteligente, culta, adora la música y habla cuatro idiomas. En fin, mis hijos tienen una mujer maravillosa como madre.

Periodista: Un día ellos van a querer descubrir eso por sí mismos. ¿Qué les dirá?

Periodista: Les diré que deseaba mucho tenerlos y con la ayuda de Dios, todo se encaminó para que sean parte de mi vida. Les mostraré fotos de la madre, pero no quiero que estén en contacto con ella. Hicimos un acuerdo similar a los que rigen los procesos de adopción, para proteger la privacidad de la madre. Para mí, lo importante es que entiendan que no todas las familias son iguales. Son diferentes. Algunas están formadas por una madre y cinco hijos; otras tienen dos madres y dos hijos; y también están las de dos personas que se aman pero que no tienen hijos. Nuestra familia está formada por ellos y por mí.