Personajes | Jeff Bridges (61)

“Sí, claro que le temo a la tecnología”

En el filme “Tron. El legado” rejuvenecía gracias a recursos digitales. Por el último, “Temple de acero”, está nominado al Oscar.

Por Patricia Daniele (desde Los Angeles)

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Viene de una familia de artistas, su padre fue Lloyd Bridges y trabajó con su hermano Beau en el recordado filme “Los fabulosos Baker Boys”. Vive con su mujer, Susan, en un rancho en Santa Bárbara, California, y dedica gran parte del tiempo a la música. Algo bohemio, completamente descontracturado, Jeff Bridges está nuevamente nominado al Oscar por su trabajo en el último filme de los hermanos Cohen, “Temple de acero”. El guión le llegó mientras rodaba “Tron. El legado”-la segunda parte del filme icónico que lo tuvo como protagonista en 1982-, y que costó la friolera de 300 millones de dólares en efectos especiales.

Amable, sencillo, calmo, sexy aunque su pelo ya esté blanco, viste remera oscura, campera y jean deshilachados. Lleva 40 años ante las cámaras, y está feliz por haber vuelto a trabajar con los Cohen: “¿Queda arrogante si digo que les doy a mis directores su poder y ellos me permiten trascender mis propias concepciones, salir de mi cubículo y explorar nuevas opciones? No nos engañemos, hacer cine es como vivir una vida con intensidad en cada película. En ‘Temple de acero’ me di el gusto de ser un pistolero alcohólico que ayuda a una chica a encontrar a los asesinos de su padre, y con Tron volví a jugar con la tecnología. Un desafío interesante, porque la tecnología nos puede unir, pero también separar”.

Noticias: ¿Cuál es su relación con la tecnología y los videogames?

Jeff Bridges: Bueno, no twitteo ni uso Facebook. Tengo un web site (www.jeffbridges.com) y lo uso como si fuera mi lienzo de pintor. Ahi hay algo maravilloso, ¿sabés?, parece que cualquiera puede tener su propia radio o tevé. Estoy enamorado de ese aspecto de la tecnología, aunque se mueva muy rápido para mi gusto.

Noticias: En la secuela de “Tron,…” su alter ego, Clue 2.0, merced a ciertos recursos tecnológicos, tiene unos 30 años, ¿cómo se sintió al verse rejuvenecido?

Bridges: El proceso no fue de mi agrado. Los técnicos son como magos, mostrando sus trucos y cómo los hacen. Trabajé con John, el actor que dobla mi cuerpo, y resultó muy bueno copiando mis movimientos. Hubo días en los que estaba con calzas y pelotitas alrededor de mi cara, como si tuviera cientos de lectores encima, y un par de antenas para captar mis gestos para la computadora. Era bastante bizarro. Y luego vino el proceso digital, para que mi cara luciera de 35. La persona más calificada para juzgar el resultado fue mi esposa, y dio su aprobación, me sentí complacido.

Noticias: ¿Cambiaría algo en su vida si tuviera 35 otra vez?

Bridges: Probablemente no. Siento que lo hice bastante bien (piensa).

Noticias: Entonces, no le teme a la tecnología.

Bridges: Sí, claro que le tengo miedo, le temo a lo impredecible. Quiero decir: ¿no la odiás cuando contás con algo y, al ir a aplicarlo, no sucede como esperabas? Esas cosas me dan escalofríos.

Noticias: Comentó que no le gusta demasiado trabajar. ¿Los premios que recibió últimamente le hicieron cambiar de idea?

Bridges: ¡Nooo! Después de hacer “Temple de acero” y “Tron. El legado”, decidí descansar el resto del año y enfocarme en mi fundación End Hunger Nettwork (La red para terminar con el hambre). Comencé hace unos 30 años y nos unimos a Share Our Strength (Unamos nuestras fortalezas), para crear el programa No Kid Hungry (No más hambre infantil). Las malas noticias son que 16,7 millones de niños en los Estados Unidos viven en hogares con problemas graves de alimentación y ni siquiera saben si van a cenar cada noche. ¡Es 1 cada 4! Y la estadística proviene del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que comenzó con el tema en 1995. La situación es extrema. La buena noticia es que Obama, el primer presidente cuya familia se alimentó gracias a las estampillas para canjear por comida, declaró que para el 2015 terminaremos con los niños hambrientos en el país. Es como Kennedy, cuando dijo: “En 10 años pondremos un hombre en la Luna”. Pongo toda mi energía en esto y en la música. Armé una pequeña banda y dimos un show en las cataratas de Niágara. A veces estoy en el tráiler estudiando mi papel y me viene a la cabeza la idea de una canción, largo todo y agarro la guitarra.

Noticias: Tiene el hobby de tomar fotos en las filmaciones, ¿lo hizo en los últimos rodajes?

Bridges: Sí, hice un gran material. En “Tron”, la mayoría de las escenas eran con poca luz y mi cámara no funciona así. Tomé muchas imágenes en blanco y negro de mis compañeros en el set, simplemente para humillarlos: se los veía tontos; hombres grandes con hijos y nietos que podrían reírse mucho al verlos en esos trajes tan ajustados. Hace dos años puse todo en un libro. Fue como si hubiera puesto un huevo.

Noticias: ¿Se ve actuando dentro de 5 o 10 años?

Bridges: No me imagino haciendo de Washington o de Lincoln. Mi cabeza no funciona así. Tengo la música, la pintura, la cerámica, la fotografía y otras actividades artísticas. Me manejo a mi propio ritmo, y cuando me llaman para un papel, contesto: “¡Estás interfiriendo con mis cosas, justo estoy haciendo una vasija! (risas) Me resultan atractivas las películas que te sorprenden. Como cuando pensás que ya entendiste todo, pero los directores están un paso adelante y te muestran algo que no esperabas.

Noticias: ¿Cómo balancea la vida familiar con la laboral?

Bridges: Soy muy afortunado por tener en mi esposa a una gran socia, debería figurar en los créditos de todas mis películas porque no podría haber hecho nada sin ella. Llevamos juntos más de 30 años y llegamos a un momento interesante: el síndrome del nido vacío. Nuestras tres hijas ya no viven con nosotros, somos sólo Susan y yo. Me complace decir que todavía nos gustamos ¡y nos estamos arreglando más que bien!

Noticias: ¿Cómo lograron un matrimonio larga duración, cuando en Hollywood son tan efímeros?

Bridges: Bueno, yo estoy locamente enamorado de Susan. Es mi chica soñada y con ella tengo todo: una socia y el sostén en el que se apoya mi trabajo. Y si tengo que hacer películas junto a mujeres hermosas, Susan está preparada para lidiar con eso. Uno no jode, porque tampoco quiere arruinarlo todo, hago todo lo que puedo para asegurarme de que nuestro matrimonio esté protegido y sólido.