Lo escucho en todas partes: "Che, nadie le da pelota a las elecciones", "faltan dos semanas y es como si no existieran", "a la gente le importa un pepino" (menos mal que es un pepino, y no una papa o un tomate). Pero… ¿es auténtica esta aparente abulia, indiferencia, desinterés, o en realidad estamos todos silbando bajito, mirando para otro lado, esperando que suceda lo que todos creen que va a suceder? Tengo una teoría: en los momentos históricos de "pseudo-bonanza económica" las sociedades tienden a votar por la continuidad, por quien reasegure ese modelo un par de añitos más, aunque ese candidato no nos guste.
Pasó con Menem en el ‘95. El riojano venía de hacer barbaridades: cerró ramales ferroviarios, fundió la industria nacional, firmó los indultos, destrozó la Justicia y la Constitución… ¡y la gente le dio más del 50 por ciento de los votos! Pasó con De la Rúa en el ‘99, la población votó por el único que aseguraba mantener el 1 a 1.
Está bien, Cristina no es Menem ni es De la Rúa, pero… ¿no se vuelve a repetir la historia del espejismo del bienestar económico, hecho prioritario que define las elecciones en la Argentina? Entonces, ¿hay apatía generalizada, o hay un sector importante de la sociedad que cierra los ojos y piensa "Ma, sí... cambié el autito, tengo que pagar tres años de cuota, que siga todo como está un tiempito más"?
Y como todos los medios dicen que gana Cristina en primera vuelta, nadie está nervioso… de ahí esta "siesta electoral" de acá al 28 de octubre.
¿Recuerdan el "voto cuota" de 1995? En ese momento también había un partido de centroizquierda, Bordón-Chacho, lo que sería ahora Lilita Carrió. Y estaba Masaccessi. ¿¿Se acuerdan de Masaccessi?? (Lo que hoy sería un… ¿Lavagna?) Y la historia se volcó con quien mantenía el espejismo.
Hace casi dos décadas que hago humor político en la Argentina y sinceramente no recuerdo una elección con un grado tan paupérrimo de interés como ésta… ¡Esta semana tuvo más prensa el tomate perita que toda la oposición junta! ¡¡¡La gente conoce más al medio scrum de Los Pumas que al vicepresidente de Cristina!!! ¡¡¡Lavagna y López Murphy salen a los gritos a la calle pidiendo la atención de la gente, y les gritan: "Correte, moplo, dejame ver Argentina-Chile"!!! Es más, si la gente pudiera votar como en Bailando por un sueño, al "VOT-1" o "VOT-2", sería mucho más feliz.
Y si no, analicemos el contraejemplo… ¿Cuándo fue el momento de mayor indignación y protagonismo de la gente en política de los últimos años? En el 2002, cuando nos tocaron el… ¡¡bolsillo!! ¡Otra vez el factor económico como determinante! Ahí salimos con las cacerolas, gritando "que se vayan todos", tocando bocina, nos abrazábamos con los piqueteros, formábamos juntas barriales, Nito Artaza parecía el Che Guevara… ¿¿¿Qué pasó con todo eso??? No fue hace tres siglos, fue hace… ¡¡cinco añitos!!
Apenas nos devolvieron 2,7 pesos de los 3, nos olvidamos de todo… Guardamos las cacerolas, no nos abrazamos más con los piqueteros, más bien todo lo contrario… y… nos pusimos a ver los avisos de los departamentitos de Puerto Madero, para comprar uno en seis años y alquilárselo a algún alemán o francés con euros que quieran pasar su momento de plata dulce en la Argentina.
Por eso, argentinos, no nos engañemos más. El gasoducto de Skanska no define una elección, lamentablemente no, ni las licitaciones arbitrarias, ni la crisis energética, ni el escándalo del Indec, ni los 500 millones que siguen en el exterior, ni la Picolotti, ni la valijas voladoras entre la Argentina y Venezuela. Seguramente el señor que irá a sufragar dentro de dos semanas tendrá mucho más peso en su voto la segunda cuota del plasma de 42 pulgadas que se acaba de comprar, que el baño de Felisa Miceli… Y está mucho más preocupado por la formación del equipo del Coco Basile que por la plataforma del ARI o del Frente para la Victoria Secret.
Y es así. ¿Está bien? ¿Está mal? No sé…
Yo los dejo porque está por empezar el partido de Los Pumas…
* Humorista