A Jack, el mundo se le viene abajo a la edad de 8 años. A fines de la Segunda Guerra Mundial, el día de su cumpleaños, su mamá, por razones de seguridad, lo embarca en un tren rumbo a la campiña inglesa para que pase un tiempo en la granja de sus abuelos. A poco de llegar va a enterarse de que su madre acaba de morir en un accidente.
De ahí en adelante será criado por abuelos y tíos. 8 años más tarde, en pleno festejo de un nuevo cumpleaños, irrumpe sin aviso en la casa una mujer rubia con acento sueco que se parece peligrosamente a su madre. Todos quedan paralizados, especialmente la abuela, que se adelanta a hablar en privado con la recién llegada.
De un día para otro, la inquietante desconocida se instala, nadie sabe si como mucama o como ama de llaves. Los familiares -especialmente las tías- van de la hostilidad al armisticio. A Jack y al resto les esperan grandes descubrimientos. El film de Colin Nutley luce una puesta en escena muy cuidada y un clima de comedia agridulce donde acaba imponiéndose el romanticismo. La película apuesta a las segundas oportunidades y transita por un clima amable, sin disonancias..