| |
|
PESCARMONA, TITULAR DEL COLOQUIO DE IDEA
|
“Al Presidente
le gusta retar”
|
|
Defiende el estilo Kirchner, augura mayor crecimiento y enjuicia a sus colegas que critican al Gobierno en voz baja. El caso López.
Por José Antonio Díaz (desde Mar del Plata), jdiaz@perfil.com.ar Fotos: Cedoc e Idea.
|
|
Es un personaje polémico, apasionado. Este año volvió a dar que hablar como presidente del tradicional Coloquio de IDEA, Instituto para el Desarrollo Empresario de la Argentina: acusó a algunos empresarios de "buscar un micrófono off the record para decir algunas cosas". Se supone que contrarias al Gobierno. Algunos de sus colegas suelen acusarlo de ser el máximo exponente corporativo del "felpudismo" pro-kirchnerista. Enrique Menotti Pescarmona no se ruboriza ni se esconde. A lo sumo, responde con picardía. Al fin de cuentas, no es ningún improvisado: preside IMPSA, Industrias Metalúrgicas Pescarmona, uno de los mayores proveedores del mundo de turbinas y generadores para proyectos de generación hidroeléctrica y eólica. Tiene casi un siglo de experiencia en la provisión de bienes de capital de alta tecnología y cuenta con plantas en Argentina y Malasia, además de oficinas comerciales en Brasil, Colombia, Venezuela, Estados Unidos, China y la India. Es un burgués nacional típico, regenerado por el kirchnerismo. Tal vez por eso, Pescarmona recibe a NOTICIAS con una obsesión no tan imprevista, aunque fuera de contexto: “Espero que su revista, que hizo un trabajo tan grande por José Luis Cabezas, continúe firme pidiendo por este hombre desaparecido, Julio López…”
Noticias: Lo tocó de cerca el caso…
Pescarmona: Me puso la piel de gallina. Hay que hablar de López y el Gobierno lo tiene que seguir buscando y la sociedad argentina también. Mi experiencia fue terrible, en el ’85 me secuestraron 45 días y nadie daba un mango por mi vida.
Noticias: ¿Fue esa vez que lo dieron por muerto en Brasil?
Pescarmona: Sí, un diario cometió ese error, bah, creo que fue un error… Pero la prensa en general no se olvidó de mi caso. Lo mantuvo en el candelero. No sé si me llevaron o no a Brasil, porque a veces me dormían, lo que sí sé es que fue un milagro, porque el 50% de los tipos que secuestraron terminaron muertos. Yo no me olvido de aquello. Por eso es importante que no nos olvidemos de López. No creo que el Gobierno lo olvide, porque tiene el tema de los derechos humanos metido en la cabeza, y eso es bueno. ¿Cómo no lo van a encontrar entonces? Demorará, pero va a llegar el momento de conocer la verdad…
Noticias: Todo el mundo se sorprendió de que usted se ocupara de López en un Coloquio de IDEA donde el tema central es si se mantendrá o no el crecimiento. ¿Esta es la nueva Argentina?
Pescarmona: Lo que pasa es que nosotros venimos de una crisis muy pesada como fue la del 2001. Para todos, no hablemos sólo de los empresarios. La sociedad entró en crisis y aprendió, como siempre, por las malas. Ahora, cuando aprendemos, aprendemos… Primero aprendimos que la inflación era mala. Después, hicimos la Convertibilidad y cometimos graves errores: tuvimos que aprender que no se podía endeudar tanto al Estado. Por eso, por contraste, la estrategia de este Gobierno es muy buena. Se basa en cinco pilares: superávit fiscal, superávit comercial, desendeudamiento, aumento de las reservas y obras públicas, que son siempre importantes para fomentar actividad y empleo. En los ’90 no sólo no se hicieron obras públicas, sino que perdimos algunas naves insignia como YPF, cuya venta fue una pésima estrategia, justo cuando José Estenssoro la había arreglado. Fíjese ahora el poder que tiene Petrobrás. Hoy estamos en un camino muy bueno, aunque su revista tenga un punto de vista tan crítico…
Noticias: …Que no niega los buenos índices macroeconómicos. Admitamos que el escenario internacional es bastante inédito para la Argentina.
Pescarmona: Es cierto, el mundo nos está ayudando bastante. Ahora hay un crecimiento sostenido de dos gigantes, como la China y la India, que no habíamos tenido antes y que van a seguir por un buen tiempo consumiendo nuestros productos. Si a eso le agregamos que la agricultura también puede significar tener petróleo, como dice Gustavo Grobocopatel cada vez que habla de las oportunidades que nos dará el biodiesel, le diría que el panorama es auspicioso. Claro, también tenemos el ‘global warning’ (alerta global) del agujero de ozono que, en vez de achicarse, se agiganta, mientras las emisiones no cesan. Lo sufrimos especialmente en el Sur, tanto la Argentina como Australia. Tenemos la temperatura más alta del ciclo en 100.000 años. Se licúan los glaciares y lagos, como el Argentino, se han agrandado. Son temas de los que tenemos que hacernos cargo…
Noticias: ¿Me quiere decir que estamos tan bien que hay espacio para pensar temas de tan largo plazo?
Pescarmona: Tenemos espacio para pensar. Yo estuve reunido hace poco con la ministra Felisa Miceli y le puedo asegurar que ella ya está pensando en el largo plazo. Por primera vez, me parece que no nos quedamos en la coyuntura. Eso es lo que hará la diferencia. En el 2001, usted estaría pensando en qué revistas podían sobrevivir y no cerrar; ahora estará pensando en cómo crecer y abrir nuevas. Es la diferencia entre una economía en bancarrota y ésta con plenas posibilidades.
|
| Continúa |
|
| |
Noticias: ¿Y sus colegas empresarios aprendieron de la crisis o sólo ven cómo aprovechar este momento? El Presidente, cada tanto, los reta…
Pescarmona: Al Presidente le gusta retar… Es la política. Pero creo que los empresarios sí aprendieron, de hecho invirtieron y resurgió la economía. Y toda la inversión que se ha hecho en el último tiempo no fue a costa de un mayor endeudamiento: la Argentina ha emitido en el mundo apenas 500 millones de dólares. Yo pienso incluso que no deberíamos emitir nada, porque tenemos 40.000 millones de pesos en Lebacs, que bien podrían prestárselos a los empresarios argentinos. Pero por ahí está faltando un mejor marco regulatorio del Banco Central para que los bancos no queden descalzados como en el corralito. Es una alternativa que se está pensando…
Noticias: ¿No se benefició a algunos empresarios más que a otros aprovechando la crisis de la Convertibilidad?
Pescarmona: Sí, a algunos se les redujeron abruptamente los costos, tenían productos de exportación con un tipo de cambio más favorable que nunca y se disminuyeron los gastos energéticos. A muchos, como estaban endeudados en pesos, la pesificación les dividió la deuda por tres. Una gran ventaja. En cambio, a mí, que tenía deuda en dólares, me pegó muy fuerte en el balance. Por eso le digo: la crisis me sacudió lo suficiente como para entender que lo que estamos logrando no es cualquier cosa, hay que defenderlo a muerte…
Noticias: ¿Está conforme con el nivel de inversión empresaria y con los créditos que reciben las empresas?
Pescarmona: Hubo y sigue habiendo un buen nivel de inversión, aunque falten 4 ó 5 puntos para sostener un ritmo de crecimiento del 6% del PBI en los próximos 5 años. Pero crédito falta. El único crédito que se está dando en la Argentina es al consumo, a las empresas va muy poco. Además, los bancos prestan a muy corto plazo y sirve apenas -en algunas industrias y no en todas- para el capital de trabajo. En la industria nuestra no sirve, porque nuestro capital de trabajo necesita 4 ó 5 años como mínimo, nuestro proceso de producción es largo. Los bancos hoy están bien, solventes, después de una crisis en la que no tenían un Banco Central como prestamista de última instancia, porque estaba endeudado en dólares. Era una economía imposible. En cambio, la actual es a prueba de balas: tipo de cambio flexible, superávit gemelo, fuerte control de la recaudación…
Noticias: ¿En los ’90 estaba todo mal?
Pescarmona: Fíjese lo que le voy a decir: no todo fue malo en los ‘90, algunos cosas se hicieron bien y otras muy mal. Por ejemplo, en materia de telecomunicaciones las cosas se hicieron muy bien, tenemos sistemas de celulares superiores tecnológicamente a los que funcionan en los Estados Unidos. Se hicieron fuertes inversiones antes y ahora, es un sector atractivo. Yo le comentaba a la gente de Telecom la paradoja económica de este boom de la telefonía móvil: todo el mundo puso la plata en celulares porque no dejaban subir las tarifas de los teléfonos fijos, por eso el 60% de la población ya los utiliza y va a seguir aumentando el porcentaje. Y tanto para el usuario personal como para el corporativo, este salto tecnológico implica nuevas funcionalidades: nosotros usamos videoconferencias con nuestra gente en Kuala Lumpur, en San Pablo, Caracas, Buenos Aires y Mendoza, ponemos a todo el mundo en la línea. Nos vemos las caras y discutimos todo lo que hay que discutir. Mientras la macroeconomía no limite este tipo de crecimiento, el actual proceso va a funcionar, estoy convencido…
Noticias: ¿Recuerda algún otro momento de tan buena compatibilidad de la Argentina con el mundo?
Pescarmona: Estamos aprovechando, por primera vez, a la globalización como una circunstancia a favor. Estamos aprovechando el dólar barato, que nos da competitividad. Admito a la vez que el tipo de cambio afecta el poder adquisitivo interno, pero nuestro problema más serio, por ahora, no es la capacidad de compra, sino la gente que no tiene trabajo y está afuera de los beneficios de este crecimiento del 8 ó 9%. Y para eso, es más fácil crear trabajo con un tipo de cambio alto que con uno bajo. Acuérdese de los ’90, los empresarios mirábamos con lupa si no estaba sobrando alguien en la plantilla de personal: si teníamos 10 tipos de más, hacíamos la cuenta de que nos costaban 400.000 dólares por año, era mucho dinero. Ahora, esos costos son manejables y hasta podemos tener redundancia, o sea reemplazantes para cada puesto. Suena duro, pero es bueno.
Noticias: Habría que probar todavía si este buen escenario macro logra vencer a la pobreza…
Pescarmona: Y bueno, todavía tenemos un nivel de pobreza muy alto. Desde el punto de vista moral, es muy complicado, lo reconozco…
Noticias: Pero usted defiende este modelo, ¿qué deberían hacer los empresarios para consolidarlo?
Pescarmona: Mire, el modelo… El modelo me satisface porque es el modelo asiático. Usted me podrá decir, como decía mi viejo, ‘todo el mundo habla del mercado según cómo le vaya en él’. Y sí, claro: IMPSA, mi empresa, está viva gracias al Asia. La única diferencia con el crecimiento asiático es que nuestra capacidad de ahorro, que es muy alta, no se da en el país sino en el exterior. Si no tuviéramos desconfianza en el sistema financiero y pudiéramos disponer de los 140.000 millones ahorrados afuera y los 20 ó 30.000 millones escondidos en el colchón, las empresas estarían invirtiendo más y el mundo nos tiraría la plata por la cabeza a plazos más largos, 15 ó 20 años. Lo que pasa es que los empresarios -los pocos que quedamos en la Argentina- somos malabaristas. Por eso en la entrada de mi oficina en Mendoza tengo esa escultura de Pablo Curatela Manes ‘Los acróbatas’…
Noticias: ¿Y esta vez, de la actual bonanza empresaria, podrá surgir una burguesía nacional como la que se proclama desde el oficialismo?
Pescarmona: Claro que sí… Bueno, ese capitalismo nacional nunca se perdió del todo. Ojo que mi grupo va a cumplir 100 años en el país. E IDEA, que es el único foro empresario que queda, cumplió 46 años y el actual Coloquio ya es el número 42. La clase empresaria sobrevive…
Noticias: Muchas veces se la acusó de mantenerse gracias a las prebendas del Estado, incluso ahora…
Pescarmona: Mire, los empresarios nos adaptamos… (risas). Somos una especie sobreviviente.
Noticias: ¿Y actúan como una corporación?
Pescarmona: No, ¡qué vamos a ser una corporación! Cuando dicen que IDEA piensa tal o cual cosa, es una mentira. Las más de 400 empresas que apoyan a IDEA piensan todas diferente. Lo bueno de la libertad y de la democracia es que cada uno pueda pensar y decir lo que quiera…
Noticias: Pero algunos dicen una cosa en público y otra en privado para no molestar al Gobierno…
Pescarmona: …Y también están los que se sienten afectados porque no viene tal o cual funcionario. ¿Quiere que le diga una cosa? Si algún funcionario no quiere venir o no le parece importante escuchar a los empresarios, está bien, que no venga. Me parece buenísimo, tienen razón en no venir. Pero yo creo en la libertad de pensamiento y de expresión y en el periodismo totalmente independiente, como el de ustedes que critican al Gobierno, yo no tengo ningún problema con eso, lo tendrán otros… Eso sí, yo también quiero libertad para exponer mi pensamiento. A esta altura, para mí lo importante no es la plata sino la vida humana. Por eso estoy con los derechos humanos y la política que en ese sentido lleva adelante Kirchner, más allá de que terrorismo hubo de los dos lados, también quiero decirlo. Por ejemplo, veo a Blumberg y me da mucha lástima y le tengo mucho respeto, no quiero ni pensar en cómo estaría si me lo hubieran hecho a mí…
Noticias: ¿No sería mejor dejar de ser complacientes y advertir sobre algunos riesgos y debatir, en vez de callarse la boca y ser cómplices de cosas que no están bien?
Pescarmona: Mire, aquí en IDEA el que quiere hablar y debatir lo puede hacer. Acá vino Francisco de Narváez y dijo lo suyo. El año pasado habló Alfredo Coto…
Noticias: Y después del reto de Kirchner, se calló la boca…
Pescarmona: Sí, pero la verdad es que a Coto se la enchufaron y el Presidente lo retó por algo que no dijo… A ver, vamos a decir las cosas como son: Coto es un gran empresario, es un tipo serio y trabajador, él y la gente de La Anónima, los únicos supermercadistas de capital nacional, compiten con los grandes del mundo en igualdad de condiciones. Ante Coto, hay que sacarse el sombrero… La política es otra cosa.
|
|
|
|
|
|
|