Personajes | Milena Plebs (47)

“El tango es la revolución del abrazo”

Recorre el mundo bailando, y produce espectáculos, coreografías y videos. Turcos con espíritu tanguero.

Por Sissi Ciosescu

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Se conoce el cuerpo de memoria y lo estira a gusto, como si fuera de plastilina. Los pies le obedecen y dibujan el ocho sobre tacos de vértigo. Las piernas se cruzan y descruzan con movimientos sinuosos. Y eso que no está bailando. Camina, se sienta y se detiene para que la cámara fotográfica tome su imagen de mujer. Bien de mujer. Milena Plebs se crea y recrea a sí misma, así en la vida como en el tango.

La chica criada en Lomas de Zamora, de padre italiano y madre yugoslava, empezó a estudiar a los 10 años: Milena Claudia Ida Plebs –su verdadero nombre– es un hito en la historia del nuevo tango. Su biografía está jalonada de impulsos pasionales, mucho trabajo y extrema autoexigencia. Su presente sigue siendo pasional, lo demuestra con cada gesto y en el énfasis que le pone a lo que dice, aunque asegura: “Estoy más tranqui...”

Noticias: ¿Cuál es su situación hoy, cuando no viaja por el mundo bailando tango?

Milena Plebs: Vivo sola, no tengo hijos, soy soltera… Leo filosofía, me gusta hacer nada. Disfruto con mis amigas del tango, que son una adquisición de los últimos años… No es como una pareja con la que tenés que estar organizándolo todo en función de él… bueno, así es como yo concebía que funcionaba ese tipo de relación. En cambio, el de las amigas es un vínculo fantástico: profundo, pero suelto.

Noticias: Y no tiene pareja…

Plebs: No. No estoy enamorada.

Noticias: ¿Sería un trajín tener que conciliar su vida con la de una pareja?

Plebs: Tengo una vida muy independiente. Voy y vengo. Salgo, entro, me voy de viaje, vuelvo a las 6 de la mañana… Me da temor perder la soltura. Pero probablemente diga esto porque no estoy enamorada. Creo que el día que me pase, todo se reacomodará.

Noticias: Entonces, puertas adentro, cuando no baila, ¿qué hace? ¿Cocina, tiene un hobby, una mascota…?

Plebs: En cuanto a las mascotas, recién ahora empecé a pensar en un perro. Pero antes quiero tener un pedacito de verde propio, porque mi departamento no da… No cocino, pido delivery, y mi hobby es la compu. Navego horas y siempre caigo en los videos de baile de Youtube y en mis propios sitios. Soy perfeccionista y siempre voy por más, se me ocurren ideas… Además, soy adicta al Facebook

Noticias: ¿Y adicta al tango? El tango y usted, ¿cuándo se enamoraron?

Plebs: Yo era bailarina de danza contemporánea en el Teatro San Martín; integré la compañía durante 6 años. Trabajé con Ana María Stekelman y ví bailar tango por primera vez en mi vida a los 23.

Noticias: ¿A quiénes?

Plebs: A Ana María Stekelman con Miguel Ángel Zotto. Él era jovencito, no era conocido y debutó con Ana. Me pareció un baile romántico, pero intrincado. Me costaba entender el código… Como Miguel empezó a dar clases, me anoté. Fue mi primer maestro. A los pocos meses empezamos a salir… Y enseguida nos llamaron para integrar “Tango Argentino”…

Noticias: Al ritmo del 2 x 4 llegó el amor. ¿Y “Tango x 2”?

Plebs: Esa fue nuestra producción. En la década del `90 creamos “Tango x 2” en Buenos Aires, estuvimos en el Teatro General San Martín y en el Alvear. Las entradas eran accesibles y creo que generamos un renacer del tango entre los jóvenes. Vieron ese tango refinado, bailado por sus pares, y nos tomaron como ejemplo. Fue un punto de inflexión.

Noticias: ¿Por qué los jóvenes se enganchan con el tango?

Plebs: Por el abrazo. Lo que tiene de maravilloso este baile es el contacto, el abrazo. Pensá que está casi perdido: los chicos bailan y no se tocan. Después, transan. Es decir, no hay término medio. En el tango uno puede jugar con el abrazo, sin comprometerse. Es un espacio de seducción y de encuentro.

Noticias: Fue bailarina full time. ¿Y después?

Plebs: Ese período se acabó cuando dejé de bailar con Zotto, en 1997. A partir de ese momento, empecé a dedicarme más a la producción, la coreografía, los audiovisuales. Mi energía está en filmar, dejar documentación para generaciones venideras. Quiero entregar las técnicas, aunque sean aleatorias, porque una va creando sobre la marcha.

Noticias: Pero se la ve bailando todavía… ¿Da clases, seminarios?

Plebs: Doy clases en festivales, en congresos, en el exterior. Tengo mi productora, me dedico a producir espectáculos, coreografías y videos. Cuando bailo, hago exhibiciones improvisadas y me encanta. Por decisión propia no tengo hoy un compañero de baile, porque me limitaría a ensayar, a responder a ese vínculo… Entonces, cuando tengo que bailar, elijo distintos bailarines.

Noticias: Cambia de compañero como de zapatos... A propósito, ¿es necesario que sean tan altos y sofisticados?

Plebs: ¡Cambio de modelo pero no de marca, eh!.. Bailar con taco genera un equilibrio más inestable, que te favorece para seguir la propuesta del hombre. Al tener menos superficie, respondés a lo que tu compañero te pide con más eficacia que si estás plantada con todo el pie en tierra. El taco permite la oscilación, además estiliza… es femenino.

Noticias: ¿Vive del tango?

Plebs: Desde que entramos a “Tango Argentino”. En “Tango x 2”, como la producción era nuestra, al principio fue más duro, como pasa en los comienzos. Hubo hipotecas… pero salimos a flote.

Noticias: Parece una profesión un poco inestable.

Plebs: Es inestable. Por eso tengo una reserva que me permite estar un tiempo sin cobrar. Las clases funcionan como ingreso y en el exterior las cifras son otras, nos benefician.

Noticias: ¿Qué se siente al bailar en Japón, con una idisincrasia tan diferente?

Plebs: Es algo surrealista. Llegué a un pueblito del interior –porque los organizadores que te contratan te llevan a las milongas– y durante el camino era una postal con pagodas, puentes, ventanas de papel de arroz… Y de golpe, entrás a una milonga y está Pugliese o Di Sarli a todo lo que da. Y ves a los japoneses abrazados…

Noticias: Sensualidad tanguera en los nipones… raro. De su técnica no dudo, pero ese erotismo, ese abrazo que se baila… ¿lo sentirán realmente?

Plebs: Algunos. Los que lo bailan con todo son los turcos. Estuve en Estambul y los ves, morochos como los argentinos, captando el espíritu tanguero. A pesar de que no son latinos, demuestran el fuego que les enciende la mujer.

Noticias: ¿El tango es una cuestión de piel?

Plebs: Insisto, la gente necesita volver al contacto. Con el feminismo, las mujeres se alejaron del contacto y, lógicamente, los hombres también. La tecnología no suple el vínculo de la piel. Nada lo reemplaza. El tango es la revolución del abrazo.