A contramano de los argentinos que huían a España espantados por la hecatombe del 2001, una actriz y periodista catalana se instaló en estas pampas. Más que un país incendiado, en Dolores Cordero Gómez pesó el flechazo del periodista y crítico de cine argentino Alexis Puig: "Soy bastante pasional. Cuando creo que encuentro algo bueno, lo sigo pese a que suponga un sacrificio".
Le costó adaptarse. Ahora no tiene tiempo ni para sacar a pasear a Boris, su perro batata. Su talento, simpatía y, particularmente, la visión de su padrino artístico Beto Casella, le aseguraron trabajo en "Bendita TV" (canal 9), en el panel de "Gran Hermano, El Debate" (Telefe), y en Bien levantada (FM La Mega) y Conexión Pop (FM Pop Radio).
Noticias: ¿Qué dejaste en España?
Lola Cordero: Un sueldo de tres mil euros, era la gerente de una productora de teatro famosa, que promovía ‘Monólogos de la vagina’.
Noticias: Qué picardía, tirar todo por la borda…
Cordero: Tenía ahorros suficientes para permitirme el lujo de empezar de nuevo. Además, estaba muy cansada de mi trabajo. Había llegado a un tope, fueron tres años con giras, sin una sola jornada de vacaciones. De un día para el otro, me convertí en madre de un producto que no era mi hijo.
Noticias: ¿Al amor de tu vida lo conociste en las giras?
Cordero: En Barcelona, por culpa del elenco argentino de ‘Confesiones del pene’. Ambos elencos nos conocimos en una fiesta, y en una de esas tantas cenas de ‘penes y vaginas’ conocí a Alexis, que hacía allá un master de cine documental. Fue amor a primera vista.
Noticias: ¿Como en las películas de Hollywood?
Cordero: Claro. He sido muy incrédula del amor a primera vista, la verdad es que para enamorarse, para tomar una decisión como la que tomé, hay que conocer bien a la persona. En definitiva, lo que repudié a lo largo de mi vida, terminó pasándome. En una noche de ‘penes y vaginas’ nació el amor (carcajada).
Noticias: ¿Todo fue vertiginoso?
Cordero: A los tres meses viviamos juntos. Decidimos venir porque Alexis tiene una nena de 8 años, Victoria. Al mes nos casamos. No fue ningún drama. La única opción que tenía era venirme y reconozco que él nunca me lo pidió.
Noticias: ¿Conseguiste trabajo de inmediato?
Cordero: Empecé de cero, como productora. Trabajé para EWTN, el canal católico de Estados Unidos. Para él fui directora de casting de una versión del rosario, que se rodó en Tierra Santa. Fue divertido, venía de producir ‘Monólogo…’ y me metí a trabajar con la Biblia.
Noticias: ¿Es bendita la televisión argentina?
Cordero: Por desgracia, lo único bendito que llegué a conocer fue a la Madre Teresa. En todo caso, es una televisión maldita, come-gente.
Noticias: Lo afirmás, pero estás dentro de ella…
Cordero: Decidí aprovechar el momento. Lo contrario sería poco práctico, estúpido. Y, aparte de eso, sería una desagradecida. Gracias a la Argentina he conocido el amor de mi vida, el éxito laboral y soy madre del corazón, con Victoria.
Noticias: ¿Por qué no tuviste hijos?
Cordero: Prioricé lo profesional y descuidé la maternidad. Pero Victoria ha llenado esa necesidad.
Noticias: En una columna del portal Primiciasya.com opinaste que la televisión española tendría que tomar lecciones de la argentina. ¿No es un poco exagerado?
Cordero: La televisión show, en América del Norte como en América del Sur, no tiene comparación con la europea, que tiene otro timming, mucho más lento. De hecho, cualquier formato del tipo "CQC" tiene éxito en España, por ejemplo.
Noticias: Hay gente que dice: ‘yo no miraría "Gran Hermano", es basura’. ¿Qué opinás?
Cordero: El televisor tiene un control remoto, que pueden usar cuando les plazca. El público quiere llegar a casa, relajarse y hablar de tonterías, de vez en cuando. La televisión es algo lúdico, enseñar y formar es obligación de las escuelas, del poder político, del Estado y, sobre todo, de la familia.
Noticias: ¿Soñó con integrar la casa de "Gran Hermano 2007" para mostrar cómo es Lola?
Cordero: No. De ninguna manera. Tengo mi parte oscura, como todo el mundo, y trato de manejarla y domarla, como si fuera un caballo salvaje. Una cámara que está filmando las 24 horas te puede sacar lo mejor y también lo peor. Pero no entraría a la casa para mostrarlo.
Noticias: ¿Simpatiza con alguno de los integrantes?
Cordero: No logré enamorarme de ninguno. De Marianela me hace gracia su actitud, fue boicoteada de entrada y es una superviviente nata. La única que realmente me llama la atención es Mariela. No es demasiado querida, pero es la única que sabe que está ahí para jugar, se divierte y si tiene que usar las reglas del juego, no dudará en usarlas.
Noticias: ¿Te transformaste en la defensora de pobres y ausentes de la casa?
Cordero: Soy muy observadora. Por ende, las generalidades no me llaman la atención. Me gustan las personas que tienen cosas especiales.
Noticias: De entrada, ¿algún integrante te produjo rechazo?
Cordero: De entrada… (piensa) el personaje malo de Nadia me marcó rechazo.
Noticias: ¿A qué lo atribuís?
Cordero: Todos, en algún momento, nos hemos sentido rechazados, nuestros compañeros nos han hecho sentir la fea o gorda del colegio o la ridícula del lugar trabajo.
Noticias: En tu caso, ¿se de dio por gorda, fea o ridícula?
Cordero: A los 13 años, cuando fui a vivir a Sevilla, me costó integrarme, porque los sevillanos tienen cierto rechazo al catalán. Me trajo problemas en la universidad, donde estudiaba Trabajo Social, y se acrecentó a los 19, cuando me puse a trabajar en las chavolas de gitanos, en las villas.
Noticias: Dicen que sos cabrona …
Cordero: Cuando creo que tengo razón soy muy cabezona y me cuesta bajarme del caballo. Ese chispazo puede llevarme a tener alguna respuesta agresiva. Obviamente, sin atacar al otro. No soy amiga de las discusiones. Cuando algo me duele o me enfada, me inunda el silencio.
Noticias: ¿Alguna vez te acosaron?
Cordero: Sí, un jefe en Madrid. Es una de las situaciones más desagradables del mundo, te vuelve insegura y, lo peor de todo, te hace sentir culpable. No me quedó más remedio que irme, era insostenible.
Noticias: La gente se hace los ratones con tu voz...
Cordero: No tenía acuse de recibo de que la voz de una española ratoneaba, hasta que llegué a esta urbe. Es el punto exótico por el que empecé a trabajar en radio. Obviarlo sería una estupidez. Lo uso, pero separo mucho a Lola, el personaje, de Lola Cordero, la mujer en su casa. Es importante que la gente no pierda el misterio con aquellos que somos públicos.