Jesús era el esposo de María Magdalena, y ambos fueron padres de un niño llamado Judas? ¿Jesucristo resucitó, o quedó sepultado como cualquier mortal, exento de toda divinidad? Estas hipótesis, que son un cachetazo para los dogmas de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, serán disparadas por Discovery Channel el 4 de marzo, cuando ponga al aire en los Estados Unidos el documental "El sepulcro olvidado de Jesús", que en Latinoamérica estrenará la señal el 18 de marzo a las 22 horas.
Realizado por el cineasta James Cameron y su colega canadiense Simcha Jacobovici, el trabajo -que tuvo un costo de 3 millones de dólares- insinúa que puede tratarse del hallazgo arqueológico más revelador de la historia: Jesús no habría resucitado, porque sus restos y los de su familia fueron encontrados en un sepulcro de Jerusalén. Y su vida no habría sido como la contaron sus discípulos, si es que tuvo esposa, hijo y al menos un hermano, como se desprendería de esta reciente investigación.
Para la Iglesia, se trata de una fantasía poco seria que busca convertirse en un buen negocio. Para los autores, una realidad increíble que supera cualquier ficción.
La investigación se inició hace tres años en la supuesta tumba de Jesucristo y su familia, ubicada en Talpiot, Jerusalén, que ya había sido descubierta y desestimada hace 26 años por el arqueólogo israelí Amos Kloner. En ese lugar, los directores encargaron estudios científicos y físicos, que incluyeron hasta ADN ancestrales de los supuestos restos óseos de Jesús y de María Magdalena, ubicados en el mismo sepulcro, en osarios diferentes. Los mismos se realizaron en Canadá, sin que los encargados de hacerlo supieran de qué se trataba, para evitar condicionamientos. Como resultado se determinó que ambos no eran genéticamente familiares, por lo que concluyen que "es una evidencia" de que podrían haber sido marido y mujer, ya que sólo los familiares de sangre y los esposos se sepultaban en el mismo lugar. La inscripción "Judas, hijo de Jesús" en una de las nueve lápidas que contenía el sepulcro es el anzuelo que les permite sugerir que ese matrimonio habría tenido un hijo varón, a diferencia de la hipótesis que se manejaba en "El Código Da Vinci", que sugería que Jesús y María Magdalena habían tenido una hija llamada Sarah. Las otras inscripciones que se encontraron fueron las de Jesús, María (Madre de Jesús); José (Padre de Jesús) y Mateo (supuesto hermano de Jesús). Los tres osarios restantes no incluían inscripciones. Y habría un décimo cajón de restos óseos que estaría en manos de un particular.
De la polémica investigación participaron expertos en escritura aramea, analistas forenses y de estadística, además de arqueólogos.
Uno de ellos, el escritor y arqueólogo Charles Pellegrino, quien además es coautor del libro "The Jesus Family Tomb" (La tumba de la familia de Jesús), presentado la semana pasada, dialogó con NOTICIAS y explicó que a diferencia de "El Código Da Vinci", esta investigación no está teñida por la ficción, sino por hechos, realidades conformadas por información arqueológica seria. Además, destacó que antes de empezar a trabajar en esta investigación era agnóstico. Y ahora, tras haber concluido la tarea, tiene la certeza de que "esas personas" existieron. "Nunca en mi vida tuve una experiencia tan fuerte como ésta", concluyó. "Ha sido un viaje de tres años que parece más increíble que la ficción" manifestó Jacobovici.
"La idea de encontrar la tumba de Jesús y varios miembros de su familia, con convincentes pruebas científicas, está más allá de todo lo que yo podría haberme imaginado", dijo. Por su parte, Cameron, galardonado por éxitos cinematográficos como "Titanic" y "Terminator", destacó que no existe nada más grande en su carrera que este trabajo: “Hemos hecho nuestra tarea. Es hora de que comience el debate”.
Cabe aclarar que el documental se mueve en el delicado terreno de las hipótesis y las probabilidades. Pese a ese "cuidado", el material resulta irritante para la Iglesia, ya que pone en dudas cuestiones dogmáticas, de fe, que se mantienen firmes desde hace dos milenios.
Negocio. Por ese motivo desde el Vaticano se descalificó el supuesto hallazgo señalando que se trata de "fantasía arqueológica en busca de buenos negocios", según expresó Fabrizio Bisconti, secretario de la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra. El representante del Vaticano recordó que esa tumba había sido encontrada en 1980 y en ese momento su descubridor determinó que era "una especulación absurda" afirmar que se trataba de los restos de Jesús y su familia. De hecho, agregó Bisconti, "los nombres que aparecen en ese sepulcro eran más que comunes en esa época, a tal punto que Jesús aparece 70 veces" en las 1000 tumbas que había en ese lugar en el Siglo I. "No es la primera vez que se intenta pasar por descubrimientos importantes hallazgos que no lo son; en el pasado se dijo haber encontrado el Arca de Noe y otras cosas por el estilo, fantasmagóricas", señaló. En este sentido, consideró importante encuadrar este documental en su contexto histórico: "Es el momento de las grandes exclusivas, de las grandes reconstrucciones seudo-históricas, pero se trata de fantarqueología", dijo.
El teólogo Jorge Palma, de la Universidad de Navarra y actual docente de teología en la Universidad Austral cree que la divulgación del documental "es parte de una campaña que aparece siempre en Cuaresma. No tiene fundamento serio, ni arqueológico ni histórico", destacó. "Cristo resucitó, por consiguiente pueden seguir buscando sus restos, y cada tanto alguno pensará que los encontró, pero no existen. Porque resucitó y ascendió a los cielos, por lo tanto no quedaron restos óseos, ya que el cuerpo de Jesús está glorioso allí", opina en sintonía con las creencias cristianas. No obstante, manifestó que no hay ningún inconveniente para que quienes quieran buscar restos de Jesús lo hagan, "siempre y cuando no falseen datos".
Palma explicó que para la Iglesia la resurrección de Jesús es vital. "Si no resucitó, como se sugiere cuando se buscan sus restos, es vana la fe cristiana". Además, la Iglesia rechaza la hipótesis del matrimonio y la descendencia de Jesús y María Magdalena. "No existe relación alguna, ni en los Evangelios, ni en la literatura extra bíblica ni en la contraria a la Iglesia, acerca de un matrimonio de Jesús, quien además no tuvo hijos", expresan en múltiples comunicados eclesiásticos destinados a quienes no necesitan ver para creer.