Gustavo Cerati está con fobia y se quiso refugiar en Punta del Este. No imaginaba que el regreso de Soda Stereo iba a desatar una fiebre similar a la que podría haber desatado un hipotético regreso ¿de los Beatles quizás? Para los que crean que esto es una exageración, podemos reducir el fenómeno a América Latina y decir que Soda fue la banda más importante que hubo en el continente. Y no es casual que desde que se separaron, hace diez años, siempre estuvo en el imaginario de los visionarios del rock la posibilidad de que Charly Alberti (44), Zeta Bosio (48) y Cerati (47) se reunieran. Y siempre hubo capitalistas dispuestos a pagar por eso.
Hace dos años, Roberto Costa, al frente de la productora Pop Art, se reunió con Daniel Kon, el mánager más importante que tuvo la banda, para proponerle el regreso de Soda. Varias empresas se habían ofrecido sponsorear y a pagar lo que fuera. En ese tiempo se habló de Movistar, Quilmes y Pepsi, entre otras. Cada uno de los músicos respondió que no, que las cosas no estaban del todo bien entre ellos como para volver, pero que lo seguirían charlando. Desde ese entonces la directiva de todos los interesados fue mantener estricto secreto acerca de cualquier negociación.
Dos años después aceptaron: darán tres recitales en River y saldrán de gira por América Latina. Se dice que cada miembro de la banda, incluido el mánager, recibirá –además de los arreglos comerciales que se hagan por separado en cada país- un millón de dólares. Con una excepción: Cerati recibiría dos. Aunque personas cercanas a él elevan la cifra y aseguran que podría recibir hasta cinco millones. Es curioso: el líder de la banda siempre se empeñó en aclarar que era inaceptable ganar más que sus compañeros. Pero él tiene los derechos de autor –algo que se cotiza- y es el que más veces rechazó ofertas. O sea, la figurita difícil.
Operación secreta. Quienes se encargaron de armar este llamado "operativo retorno" confidencial son los mismos de aquella vez: Roberto Costa y Daniel Kon. Costa fue socio de Grinbank y hoy maneja, a través de Pop Art, todo el sector vinculado a espectáculos de música de CIE. Él se encargará de montar y producir los shows y negociar con sponsors: Personal Sony Ericsson auspicia en la Argentina y otras compañías pretenden hacerlo en los demás países. Por su parte Kon es periodista, está casado con Maitena y es considerado el mánager histórico de la banda. De hecho fue él quien produjo el último recital, en 1997, y quien en este retorno –como titular de Triple Producciones- recibe su buena parte a la par de los músicos.
En octubre del 2006, Leandro Zanoni publicó en eblog.com.ar que el regreso ya estaba previsto. Se lo había confirmado un contacto íntimo de la banda y coincidía con una reunión que los Soda habían tenido en la casa de Charly Alberti un mes antes, donde habían terminado de reconciliarse. La información circuló por la blogósfera pero no se publicó en los grandes medios. "El hermetismo tuvo que ver con cuestiones comerciales o directamente con órdenes expresas en los medios de no publicar nada al respecto, bajo promesa de notas exclusivas o adelantos en la información. Ningún medio musical, de rock o de espectáculos va a enemistarse con PopArt y gente que produce constantemente todo tipo de eventos", arriesga Zanoni.
Sin duda, tanta confidencialidad es parte del negocio. Parece que una operación prevista era la de otorgar la primicia al sponsor, Personal Sony Ericsson, para que lo comunicara a través de mensajes de texto con la posibilidad de que sus clientes ganaran entradas. Pero eso se cayó cuando un cable de Télam publicó la noticia del regreso y nadie se animó a desmentirla.
Más allá de las estrategias de marketing, se dice que también era una condición de los músicos mantener el secreto. No querían que el reencuentro paralizara sus proyectos para el 2007, especialmente teniendo en cuenta que el retorno sería por única vez: después de los recitales los tres volverán a sus vidas de siempre. De hecho, luego de años sin tocar, Charly Alberti acaba de formar una nueva banda, "Mole", que no podría haber resistido la vorágine del regreso de Soda. Mientras que Cerati recién ahora, con su disco "Ahí Vamos", consiguió volver al podio musical indiscutido como solista. Precisamente fue él quien negó rotundamente la vuelta cuando se lo preguntaron en marzo y respondió: "No, ahora no hay nada".
Pero había algo. Todas las grandes bandas en algún momento vuelven (hoy por hoy los ejemplos sobran). Quizás los Soda superaron esa sensación de ver al otro como a una ex mujer a la que es preferible evitar –así definió Cerati su situación post Soda- y quisieron recobrar el vértigo de la masividad. O quizás les hicieron una oferta que no pudieron rechazar y bien valía una reconciliación. Y si es así, los nostálgicos y esa generación que nunca los vio sobre el escenario, agradecida, igual comprará su entrada con toda felicidad.